Viena
Aeropuerto de Viena-Schwechat (VIE)
Llegadas y salidas en directo, más el criterio: cuál es el tren bueno, qué evitar en el vestíbulo y por qué llegar en domingo cambia el plan.
Cómo bajar al centro (los 15 segundos que ahorran 10 €)
El aeropuerto de Viena está a 18 km del centro y ofrece tres trenes que salen de los mismos andenes bajo la terminal. Ordenados por relación calidad-precio:
- Tren S7 (cercanías) → Wien Mitte: la opción lista. Un billete urbano estándar con suplemento de la zona exterior; unos 25 minutos hasta el centro. Sale cada 30 minutos. Con la travelcard de 24/48/72 h y el suplemento, ya estás cubierto para el resto del día en la ciudad.
- Railjet (ÖBB) → Wien Hauptbahnhof: mismo precio del orden que el S7, más rápido (15 min) y directo a la estación central. Perfecto si tu hotel está cerca de Hauptbahnhof o vas a enlazar con otro tren (por ejemplo, un Railjet directo a Budapest o Praga).
- CAT (City Airport Train) → Wien Mitte: el mismo trayecto que el S7 pero con marketing verde y asientos de aluminio. Cuesta unas tres veces más y solo tiene una ventaja real: facturación anticipada de maleta en Wien Mitte para algunas aerolíneas. Si no vas a usarla, no compensa.
Taxis y VTC (Uber, Bolt) funcionan bien y a tarifa fija pactada por app, pero solo salen a cuenta en grupo o a horas imposibles: el tren gana casi siempre.
Tres avisos del vestíbulo
Cajeros: como en el resto del circuito, evita los cajeros Euronet del vestíbulo — comisión fija alta y tipo de cambio propio malo. Si necesitas efectivo, cualquier cajero de banco de la ciudad te tratará mejor. Con tarjeta sin comisiones, puedes ignorarlos.
Si llegas en domingo: Viena cierra el comercio los domingos, incluido casi todo el centro. Los supermercados que sí abren están en las estaciones grandes — la propia Hauptbahnhof y Praterstern — y en el aeropuerto. Si tu primera noche cae en domingo, compra allí lo básico antes de subir al tren.
El "concierto de Mozart" empieza aquí: los folletos con violinistas y pelucas ya están en el vestíbulo. Antes de comprar, lee ópera y conciertos en Viena sin arruinarse: por el mismo dinero tienes butaca real en la Staatsoper, y por una fracción, entrada de pie.
Volver: ¿cuánto antes conviene llegar?
Viena-Schwechat es un aeropuerto eficiente pero grande. Como regla: Schengen, dos horas antes; no-Schengen, dos horas y media. Los controles de seguridad se agilizan a las horas raras (media mañana, media tarde) y se hacen eternos a primera hora y a la hora de los vuelos de conexión. Si vuelas con equipaje de mano y tienes móvil con tarjeta de embarque, quince minutos ahorrados en check-in valen dos cafés extra en el salón de Viena que dejaste pendiente.
Por dónde llegar y por dónde salir
Volar al circuito no obliga a entrar y salir por la misma capital. La estrategia de vuelos multidestino — llegar a Viena, hacer las tres ciudades y salir por Praga (o al revés) — cuesta prácticamente lo mismo que el ida y vuelta clásico, te ahorra una etapa larga de tren y te regala una tarde de viaje. En la guía del circuito lo tratamos en detalle. Y como puerta trasera con vuelos low-cost al sur de Europa, considera el aeropuerto de Bratislava, a una hora en bus de Viena y a menudo bastante más barato.